Perros y bicicletas

Artículo original de EnBici 

Muchos perros sienten una especial atracción por correr tras las bicicletas. Quizás el movimiento haga aflorar atávicos comportamientos de caza, o simplemente despierte su curiosidad.

Sea por uno u otro motivo, y aun cuando muchas veces esta persecución esta exenta de agresividad, el juego puede terminar en un desagradable accidente. No es fácil mantener el equilibrio cuando un perro se te mete entre las ruedas.

Foto sacada de la pagina Ciclismo Urbano con licencia CC

Pero el problema de verdad se presenta cuando nos topamos con perros asilvestrados o agresivos, y sobre todo cuando nos pasa en mitad del campo.

Lo peor es que después de un par de malas experiencias uno termina sugestionándose, y cuando oye ladrar un perro a lo lejos, inmediatamente le asalta la duda de si estará suelto o atado, de si será pacifico o agresivo, de si saldrá corriendo tras nuestra rueda o si se quedara ladrando a un lado del camino.

Perros sueltos y agresivos

Desgraciadamente en España es practica común usar perros como guardianes de fincas, chalets, naves industriales o desguaces. Suelen ser perros mal cuidados, sin socializar, y a veces incluso entrenados para atacar.

Seguro que todos habéis pedaleado junto a una valla, mientras al otro lado un par de enormes canes ladraban y gruñían como locos. El incidente normalmente queda en una desagradable amenaza, pero al final llega el día en el que un perro consigue hacer un agujero en la malla metálica, o que a fuerza de escarbar se cuela bajo la puerta, y entonces la cosa pasa a mayores.

Nosotros ya hemos visto un par de veces como un perro conseguía “escapar” para salir corriendo tras nosotros. Por suerte (tocamos madera) aun no nos han alcanzado nunca, pero ¡menudo susto!

Otras veces nos hemos encontrados perros asilvestrados cortándonos el paso, y no nos ha quedado mas remedio que dar media vuelta y volver sobre nuestros pasos … y cuando vas con las alforjas os puedo asegurar que tener que dar un largo rodeo por culpa de uno de estos “chuchos” no hace ni pizca de gracia.

Luego están los casos mas flagrantes; como los perros sueltos en fincas abiertas y que los dueños dejan salir al camino a amedrentar a los transeúntes.

Es verdad que suelen ser perros que te ladran, te siguen unos metros, y que finalmente no terminan atacando, pero el mal rato te lo hacen pasar igual.

En muchos casos ademas, los incívicos dueños aderezan la situación con amenazantes carteles de “Cuidado, perros peligrosos”, “Cuidado con el perro”, o “Peligro, perros sueltos”; así que si ya ibas algo intranquilo, te pones todavía mas tenso.

¿Que hacer si ves un perro suelto por el campo?

Lo mejor es llamar a la Policía Local (en zonas urbanas) o a la Guardia Civil (en zonas rurales). Solo con dar aviso (no es necesario denunciar) se pasan por allí, y si vuelven a encontrar al perro suelto, ponen ellos la denuncia y la multa. No te ayuda en el momento, pero si que puede evitar que otro ciclista tenga el mismo incidente con ese perro en el futuro.

Como comportarse si un perro te ataca

Ya nos gustaría poder darte un buen consejo, pero nosotros no hemos encontrado la forma ideal de afrontar la situación.

Muchos te dirán que mantengas la calma, que pongas la bici entre el perro y tu, que le lances con el bidón un chorro de agua al hocico, que uses emisores de ultrasonidos, que te agaches a hacer como que coges una piedra, que los amenaces con un palo … pero ninguna de estas técnicas funciona siempre, ni son sencillas de poner en practica. Dile a alguien a quien le aterran los perros y que tiene uno a dos metros enseñándole los colmillos lo de “no te asustes que huelen el miedo” … ¡que fácil de decir!

Así que lo que nosotros hacemos es evitar la confrontación. Si vienen por detrás pedaleamos como alma que lleva el diablo, y si nos salen por delante, media vuelta y a buscar un camino alternativo.

¿Es la mejor defensa un buen ataque?

Otros ciclistas optan por técnicas mas “agresivas”. Sabemos de algunos que llevan sprays de pimienta, que realmente intentan darles una pedrada, o incluso que llevan un machete a mano en las alforjas.

Nosotros somos gente pacifica, y no nos vemos con ganas de estar a la distancia requerida para que alguna de estas “armas” sea efectiva, ni nos gusta la idea de ir dejando groguis a los pobres animales. Así que pese a que alguna vez nos hemos visto tentados a hacernos un spray, aunque solo fuera por sentirnos algo mas seguros ante la posibilidad de encontrar un perro mas rápido que nosotros, al final nunca lo hemos comprado (y porque ademas en España son ilegales y te puedes meter en un buen lío si te pillan con uno).

… pero si van con el dueño ya puedo estar tranquilo, ¿o no?

Pues no. No solo los perros que van sin dueño generan problemas. También hay veces que pese a la presencia del dueño se dan situaciones de riesgo.

Cerca de núcleos urbanos a menudo te cruzas con gente que pasea el perro sin correa, y que cuando salen corriendo hacia ti, después de llamarlo infructuosamente, te suelta el tradicional “no te preocupes que no muerde”, o el “que solo quiere jugar”. Otras veces ni siquiera eso, y te tienes que oír un “tu estate quieto y tranquilo que si no se pone nervioso”. A menudo te obligan a pararte para evitar que el perro termine tirándote de la bici.

 

Y finalmente están los que ven que su perro te va ladrando amenazante, y simplemente miran la escena con una media sonrisa mientras llaman lacónicamente al perro, o simplemente no hacen nada. Mención especial merecen los pastores, a los que parece divertirles como sus perros acosan a los ciclistas (a mi el único perro que me ha mordido yendo en bici, fue el de un pastor de por aquí cerca).

La utopía

Al final es una cuestión de educación y respeto por los animales. En centroeuropa es impensable dejar perros abandonados en una finca ladrando a todo el que pasa, así que es igualmente improbable encontrarse perros sueltos por el bosque. Y si a alguien se le ocurre dejar un perro suelto le ponen una multa de aúpa. Los perros se entienden como una animal domestico que hay que cuidar, adiestrar y socializar. Si te cruzas con alguien que lleva al perro de paseo, una orden y el animal se queda parado junto al dueño, y solo con que el perro se gire a mirarte le corrigen de inmediato. En todo el tiempo que hemos vivido en Alemania, no es que no nos persiguiera ningún perro ¡es que ni nos ladraban!

Así que cuando te cruzas con un perro lo haces relajado, lo que también ayuda a que el perro este tranquilo.

Si consiguiéramos que en España los perros estuvieran igual de bien adiestrados, seria mucho mas agradable rodar por nuestras zonas rurales … pero esta claro que a muchos humanos les falta un mínimo de civismo para darse cuenta.

 

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